Miriam Aire

Yo sé que hay un canto
Que me anuncia desde el olvido
Tras los bosquejos de la tierra omisa
Lo que, con sus bostezos hervía

Era sal marinera
La que liviana vaporizaba
Restos de toda manada;
Existencia de una enmienda indebida.

Sutileza de candores
Perfume de aquellas vidas intocables…

Fuiste tú: medida reprochable
Furtivo visado que de las manos escapa

Vive el sol y aquellas vidas de humanos
Vive Dios, legislador de pecados
Vive el cielo y la tierra en paz,
que con sus siglos a Dios van alabados.

Autora: Miriam Aire

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