El centro – Autor: Francisco Javier R. S.

El centro

¿Qué es el “centro”? Esta palabra tiene varias definiciones, pero para el tema que vamos a tratar, yo voy a dar una definición propia:

El centro es el punto más interno de algo.

¿Qué significa esto? Pensemos por ejemplo en una circunferencia; observamos como el llamado centro geométrico es el punto que equidista de todos los puntos del contorno y esa distancia se llama radio. Cualquier otro punto que podamos dibujar dentro de ella estará más cercano a algún punto de los bordes que a otros. Por consiguiente, el centro es su punto más interno.

Ahora bien, pensemos en una esfera, o mejor dicho: la Tierra. La Tierra, con su centro en su pleno interior nos regala la gravedad. La gravedad nos sustenta a la tierra, nos permite caminar y que claramente nos posibilita habitar la Tierra. Imaginemos por un momento una Tierra sin gravedad; no es difícil pensar lo que pasaría: todos acabaríamos circulando por el universo sin rumbo fijo y sin posibilidad de “agarrarnos a nada” que nos permite ir en alguna otra dirección o permanecer en algún punto fijo.

Es pues tan importante la existencia de un centro de gravedad… Que nos sustente, que nos sostenga, que nos permita seguir cualquier camino… En pocas palabras: que nos posibilite vivir…

Pero, ¿y cuál es el centro de nuestra vida? Sin dudarlo ni un segundo: es Dios. Sin Dios estamos en una condición mucho más extrema que con la ausencia de la gravedad; sin Dios estamos totalmente perdidos… No tendríamos nada en qué apoyarnos en ningún momento de nuestra vida… No seríamos más que títeres sin función… No podríamos siquiera “caernos” para levantarnos y llegar más alto, ya que sin centro, no hay nada… Sería todo estático, continuo, inmutable, inmóvil, carente de sentido… Desesperación… Hastío… Miedo…

Por eso podemos vivir, porque Dios es nuestro centro, nuestro punto más interno; aunque se le olvide… aunque se le rechace… Su infinita Bondad impide que nadie deje de tenerle a Él como centro de su ser.

Además, es curioso pensar que siendo Dios el centro de nuestra vida, nuestro punto más interno;  es el único “centro” que no solo “invade” todo nuestro interior, sino que además ahoga al mundo en su Amor…

Autor: Francisco Javier R. S.

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